
Paritarias en Mendoza: la mayoría firmó, pero los profesionales de la salud escalan el conflicto a la OIT
Expreso MendozaEl Gobierno de Mendoza celebró esta semana un racimo de acuerdos paritarios con los principales sectores del Estado provincial, pero la foto de festejo quedó opacada por un conflicto que no cierra y que involucra a uno de los sectores más sensibles: los profesionales de la salud.
La Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (Ampros) rechazó la propuesta oficial de un incremento del 10% en dos tramos durante el primer semestre y decidió escalar el reclamo de manera inusual: llevó el caso ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que ya tomó intervención en la disputa.
La titular de Ampros, Claudia Iturbe, fue contundente al explicar el rechazo. Calificó de irresponsable seguir tolerando paritarias que calificó como "impuestas", donde según sus palabras el Ejecutivo plantea un escenario de aceptación sin alternativa real. Al mismo tiempo, anunció que habrá asambleas todos los días de 9 a 10 de la mañana en hospitales y centros de salud de la provincia, con afectación de la atención al público durante ese horario.
Iturbe también mencionó que el gremio descartó por ahora la convocatoria a movilizaciones callejeras, en un contexto que describió como complejo para la actividad gremial: señaló que la represión de manifestaciones recientes —en referencia a las protestas por el agua— genera un clima que limita las formas tradicionales de protesta.
El panorama paritario en el resto del Estado provincial muestra una imagen diferente. Luego de semanas de negociaciones tensas, el Gobierno logró que la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) aceptara la propuesta, a pesar de que en algún momento se había anunciado el fracaso de esas negociaciones. ATE fue el último en sumarse a una lista que ya incluía a los docentes y celadores del SUTE, funcionarios judiciales, empleados judiciales, la Dirección Provincial de Vialidad, el Tribunal de Cuentas, la Tesorería General, la Fiscalía de Estado, y los regímenes 5, 15 y 35 de la Administración Central —este último correspondiente a Salud—, además de licenciados en Enfermería, guardaparques, y el personal de Parques y Ecoparques.
La particularidad del conflicto con Ampros radica en que involucra a los médicos, enfermeros y profesionales universitarios del sistema sanitario público provincial: un sector estratégico cuyas condiciones laborales impactan directamente en la calidad de la atención que reciben los mendocinos. Un conflicto sostenido en ese sector no es solo un problema salarial; es un problema de salud pública.
La intervención de la OIT agrega una dimensión internacional al conflicto que el Ejecutivo no puede ignorar. El organismo multilateral tiene mecanismos de seguimiento y recomendaciones que, aunque no son vinculantes jurídicamente, generan exposición política y reputacional para los gobiernos que los incumplen.
Para el Gobierno de Mendoza, el desafío es doble: sostener el relato de éxito en las negociaciones con la mayoría del Estado mientras busca la manera de destrabar un conflicto que, de prolongarse, amenaza con desnudar las condiciones en que trabajan quienes sostienen el sistema de salud pública provincial.
La temporada paritaria 2026 aún no terminó. Con la inflación moviéndose en niveles que erosionan el poder adquisitivo mensualmente, el 10% ofrecido por el Ejecutivo para el primer semestre es una propuesta que varios gremios aceptaron a regañadientes. Que Ampros haya decidido no hacerlo y escalar el reclamo puede ser la primera señal de una tensión que, de no resolverse, podría reabrirse con más fuerza en la segunda mitad del año.


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