El cortejo fúnebre del papa Francisco será un último gesto de humildad y cercanía

Tras el funeral en la Plaza de San Pedro, el féretro del papa Francisco recorrerá las calles de Roma en un cortejo solemne que evocará las antiguas tradiciones imperiales, pero con la sencillez y el compromiso con los más humildes que definieron su pontificado. Miles de fieles y colectivos marginados acompañarán su último viaje hacia la Basílica de Santa María la Mayor.
Mundo25/04/2025 Expreso Mendoza

Roma se prepara para despedir a Francisco en un cortejo fúnebre que promete ser tan conmovedor como histórico. Este sábado, tras el funeral que comenzará a las 10 de la mañana (hora local) en la Plaza de San Pedro, el féretro del papa será trasladado por un vehículo especial a lo largo de un recorrido que evocará las antiguas ceremonias imperiales, pero con la impronta inconfundible de sencillez y cercanía que marcó su pontificado.

El trayecto seguirá parcialmente la vieja Via Papalis, un camino de fuerte simbolismo: era el que recorrían los nuevos papas desde San Pedro hasta San Juan de Letrán para asumir su rol como obispos de Roma. Francisco, sin embargo, lo recorrerá como despedida. El cortejo pasará frente a íconos eternos de la capital italiana, como el Coliseo romano, la plaza Venezia y los Foros Imperiales, en un recorrido que también sirve de reflejo de su vínculo con la ciudad y su gente.

Lo que distingue a esta ceremonia de otros funerales papales no es solo el itinerario. Francisco había pedido expresamente una despedida austera. No quiso catafalco, ni ataúdes múltiples, ni excesos rituales. Fue expuesto en la Basílica de San Pedro sin la habitual plataforma elevada, y descansará en una tumba sencilla de mármol en Santa María la Mayor, con apenas su nombre grabado y una cruz de plata. Nada más.

Pero tal vez lo más poderoso de este adiós sea la presencia de los olvidados. Personas sin techo, migrantes, presos, mujeres trans y otros miembros de colectivos marginados caminarán junto al cortejo en sus tramos finales. Cada uno llevará una rosa blanca, como símbolo de ese abrazo que Francisco siempre les ofreció en vida. No será un gesto simbólico más: es una declaración final de su pontificado.

Las autoridades italianas, conscientes de la magnitud de este evento, desplegarán un operativo de seguridad sin precedentes. Todo el tránsito a lo largo del recorrido estará cortado, y se colocarán pantallas gigantes en cuatro puntos estratégicos para que los fieles puedan acompañar el paso de la comitiva. Hasta ahora, más de 120.000 personas ya pasaron por la capilla ardiente para rendirle tributo, una cifra que crece a cada hora.

Al final del camino lo espera Santa María la Mayor, la basílica a la que el papa Francisco acudía cada vez que emprendía un viaje apostólico, para encomendarse a la Virgen 'Salus Populi Romani'. Allí, en esa iglesia que amó, descansará para siempre.

El cortejo del sábado será, más que una despedida, una síntesis viva de lo que fue su papado: humilde, humano, disruptivo, profundamente evangélico. Un adiós que camina, como él caminó, con los últimos.

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